Al parecer estamos una vez más ingresando a un remolino de intolerancia, de posiciones radicales, de amenazas "hasta las últimas consecuencias" y discursos de "no vamos a permitir", es por eso que necesitamos reflexionar, que somos un país con muchas visiones, y que talvez nuestra visión no sea la más adecuada para el resto de Bolivia. Necesitamos escuchar las propuestas de nuestros opositores y no cerrarnos en ideologías, no nos dejemos cegar por los slogans y los discursos. Discutamos maduramente las propuestas evitando mencionar los defectos del otro para justificar nuestra posición o para desacreditar la posición del otro.
Es imperante que partamos de la idea que nuestros opositores quieren lo mismo que nosotros: lo mejor para Bolivia y jamás debemos considerarlos como nuestros enemigos y olvidemos ésas convenientes facetas de la historia para incitar odios y rencores. En Bolivia somos todos hermanos, aunque superficialmente muchos encuentren diferencias.
Hagamos País, me sumo a la campaña.
1 comentario:
Un gusto que te sumes, estimado Juan.
Un abrazo.
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